Universidad de North Texas anuncia que recorta más de 70 programas

Universidad de North Texas anuncia que recorta más de 70 programas. La Universidad de North Texas anuncia recortes profundos.
Recortará más de 70 programas y menciones desaparecen para reducir un déficit de 45 millones
La Universidad de North Texas (UNT), en Denton, Texas, ha anunciado un plan de recortes educativos de gran impacto: la eliminación o consolidación de más de 70 programas académicos, menores y certificados con el objetivo de cerrar un déficit financiero estimado en 45 millones de dólares. Entre las medidas más controvertidas se encuentra el desmantelamiento progresivo de los grados en lingüística, así como la supresión de programas como Estudios Latinoamericanos, Estudios de la Mujer y de Género y la eliminación de 25 menciones (minors) de pregrado, incluidos los de estudios LGBTQ, mexicanos‑americanos, africanoamericanos y asiáticos.
Una tormenta perfecta de déficit presupuestario
La universidad atribuye este hueco económico a dos factores clave: la brusca caída del número de estudiantes internacionales, que suelen pagar una matrícula mucho más alta, y la reducción de la financiación estatal. Además, el propio rector, Harrison Keller, y el vicerrector, Michael McPherson, señalaron la posibilidad de liquidaciones voluntarias de facultad, más carga docente por profesor y la reestructuración de programas como parte de la solución.
Según la comunicación enviada a la comunidad universitaria, los cambios más importantes incluyen:
La fusión del departamento de Lingüística con el de Lenguas, Literaturas y Culturas del Mundo, eliminando por completo los grados de lingüística.
La desaparición del grado en Estudios Latinoamericanos y el posgrado en Estudios de la Mujer y de Género.
La cancelación de 25 menciones de pregrado y de más de 40 certificados, muchos de ellos ligados a estudios de género, raza, identidad y cultura, como Mujer y Género, Estudios LGBTQ, Mexican American Studies, Africana Studies y Asian Studies, además de menciones en áreas como danza, geología y educación especial.
Estos recortes no llegan en un vacío. En los últimos años, las universidades públicas de Texas han enfrentado presiones crecientes de líderes republicanos estatales y grupos conservadores para limitar la enseñanza sobre género, raza y sexualidad, bajo el pretexto de cumplir con directivas que reconocen solo dos sexos —masculino y femenino— y restringen ciertos enfoques pedagógicos.
El sistema UNT, al igual que otros de la red pública, ordenó el año pasado una revisión de cursos, en respuesta a órdenes ejecutivas federales y estatales, aunque no especificó la norma concreta que motivaba la revisión. Si bien no se ha revelado si esa auditoría influyó directamente en las decisiones de recorte, su sombra se cierne sobre la percepción de que disciplinas críticas —como las dedicadas a la diversidad y la equidad— están siendo desincentivadas.
Qué pasa con los estudiantes
La universidad asegura que los estudiantes ya inscritos en los programas afectados podrán completar sus estudios, pero no se aceptarán nuevos alumnos después de la fecha límite. La fusión de la lingüística entrará en vigor el 1 de septiembre, mientras que los programas eliminados se cerrarán progresivamente según el calendario académico.
Los directivos argumentan que la decisión se basó en un “examen cuidadoso” de la demanda, la rentabilidad y la eficiencia: la lingüística, por ejemplo, ha visto una caída de matrículas desde 2021, con costos de instrucción elevados y un tiempo de retorno limitado para los graduados en el mercado laboral. Los posgrados eliminados reunían menos de 15 estudiantes en promedio en cinco años, y las menciones de pregrado contaban con menos de 20 inscritos desde 2021, según sus cifras.
Reacciones y críticas
La comunidad académica, incluidos profesores de lingüística y estudios de género, ha expresado preocupación y decepción. William Salmon, jefe del departamento de Lingüística, indicó que el personal solo fue informado de la medida poco antes de la publicación oficial, lo que alimenta sensaciones de falta de transparencia y participación.
Desde grupos de defensa de la diversidad, se teme que la reducción de menciones y programas sobre raza, género y sexualidad marque un paso atrás en la formación de un cuerpo estudiantil más inclusivo y crítico. En el marco de recortes en otras universidades de Texas —como la eliminación del programa de Estudios de la Mujer y de Género en Texas A&M o la consolidación de programas similares en UT Austin y UTSA—, el debate se ha convertido en un símbolo de cómo la política estatal y las crisis económicas están redefiniendo los límites de la enseñanza superior en el estado.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.

Contenidos relacionados: